En 2024 había en nuestra Comunidad 19.212 plazas residenciales, 38 menos que en 2019. Sin embargo, aumentaron en 1.464 las plazas de financiación pública, que ya suponen casi las dos terceras partes del total de plazas residenciales en Aragón (65,7%)
La baja cobertura e intensidad de los servicios domiciliarios limita las posibilidades de avanzar en las estrategias de desinstitucionalización en nuestra Comunidad.


Aragón sigue por encima de la media de España en plazas residenciales para mayores (ratio de 6,24 frente a 4,05 de media), siendo la cuarta Comunidad con mejor ratio. También en plazas residenciales de financiación pública (ratio de 4,10 frente a 2,88 de media), siendo la tercera en el conjunto de Comunidades, sólo por detrás de las dos Castillas. En consecuencia, el número de plazas residenciales en Aragón deberían ser suficientes para cubrir la demanda. Sin embargo, muchas personas Dependientes Severos y Grandes Dependientes están a la espera de una plaza residencial pública en Aragón. Un dato que no se ofrece en las estadísticas oficiales, y que hemos solicitado a través del portal de transparencia.
Las 1.966 plazas vacías en las residencias en Aragón, una de cada 10 plazas existentes, sugieren que su planificación no se ajusta a las necesidades del territorio, con plazas en lugares donde no existe demanda, mientras que faltan en otros.

Las estrategias de desinstitucionalización, como alternativa a las residencias, son simple retórica en Aragón, a la vista del escaso desarrollo y evolución de los servicios de proximidad, cuyo principal exponente es la Ayuda a Domicilio. La cobertura, que se sitúa en la media de España (5,8 por cada 100 personas mayores de 65 años) ni siquiera ha avanzado una décima en los últimos 6 años. Mientras que la intensidad, con sólo 11,2 horas mensuales de media, es menos de la mitad de la media de España es menor que la que existía en el año 2011 y nos sitúa como la Comunidad con un recurso más reducido en el ámbito domiciliario.
Los servicios domiciliarios para personas en situación de dependencia, así como la prestación económica para cuidados familiares o la vinculada al servicio residencial también se encuentran entre las más bajas de todas las Comunidades y muy por debajo de la media:

Con apenas hora y media diaria de ayuda a domicilio, o con una ayuda económica de 360 € mensuales, es imposible que una familia pueda hacerse cargo del cuidado de una persona que necesita ayuda de manera permanente, las 24 horas del día todos los días, para todas las actividades básicas de su vida diaria, que es, según la Ley, un Gran Dependiente

