La Comunidad mantiene a más de 10.700 ciudadanos de Ucrania con documentación en vigor. Zaragoza concentra el grueso de la población, pero Huesca y Teruel muestran un dinamismo superior a la media.
Aragón sigue siendo tierra de acogida. Los datos consolidados de 2025 muestran una comunidad que ha sabido integrar a la población desplazada por la guerra, con Zaragoza ejerciendo de capital refugio y acumulando más de la mitad de los residentes ucranianos de la autonomía.
Radiografía por provincias
El mapa de la distribución en Aragón a finales de 2025 dibuja tres realidades complementarias:
- Zaragoza (Estabilidad): Acoge a 5.682 personas. Es la cifra más alta en términos absolutos, funcionando como centro neurálgico de servicios y empleo industrial y logístico para el colectivo.
- Huesca (Fortaleza): La provincia altoaragonesa mantiene una cifra muy notable de 3.812 residentes. Su peso poblacional es muy superior a lo que le correspondería por tamaño, impulsado probablemente por la demanda de trabajadores en el sector turístico y agrícola.
- Teruel (Dinamismo): Con 1.225 personas, es la que menos volumen tiene pero la que más rápido crece.
El reto del empleo femenino
A nivel general (datos extrapolables a la comunidad), el informe alerta de una brecha de género en el empleo. Mientras los hombres ucranianos encuentran trabajo más rápido (50% de contratos indefinidos a tiempo completo), las mujeres, que son mayoría en el colectivo (58%), se concentran en sectores como empleo de hogar y hostelería, a menudo con contratos a tiempo parcial (30%).
La «foto fija» de 2025 nos dice que la población ucraniana en Aragón no está de paso; se está asentando, renovando sus papeles y buscando su hueco en nuestro mercado laboral.

