La capital aragonesa se ha convertido este martes en el epicentro de las protestas de la educación pública. Entre 2.000 y 2.500 docentes se han concentrado esta mañana frente a la Consejería de Educación, en Zaragoza, para exigir la paralización de los conciertos de Bachillerato y denunciar el «abandono» del sector. Sin embargo, el seguimiento de los paros en las aulas zaragozanas ha arrojado una enorme brecha entre los datos oficiales y los de los convocantes.
Bajo el lema «dinero público para la pública», los sindicatos (CSIF, CGT, CCOO, STEA-i, UGT y ANPE) reclaman que el Ejecutivo destine a la escuela pública los fondos previstos para externalizar enseñanzas.
Guerra de datos en la provincia de Zaragoza:
- Personal docente: Mientras los sindicatos aseguran que el seguimiento en Zaragoza ha alcanzado el 45%, el Gobierno de Aragón rebaja esta cifra a casi la mitad, situando el impacto oficial en un 25,14%.
- Personal no docente: Según los datos oficiales de la Administración, el seguimiento entre este colectivo en Zaragoza ha sido del 14,07%, el más bajo de las tres provincias aragonesas.
Desde las organizaciones sindicales insisten en que la inversión en educación en Aragón (3,6% del PIB) está un punto por debajo de la media estatal (4,6%), lo que impide mejorar infraestructuras o contratar más personal.
La movilización continuará este miércoles, 20 de mayo, con Zaragoza de nuevo como escenario principal. Hay convocadas dos grandes manifestaciones: una a las 12:00 horas desde la Plaza San Francisco (impulsada por estudiantes) y otra a las 18:30 horas desde la Glorieta Sasera.
