La creciente presencia de Mupis y pantallas digitales en el paisaje urbano de Zaragoza ha generado un debate sobre sus impactos negativos, tanto para la ciudad como para sus habitantes. Estos soportes publicitarios, también conocidos como pantallas publicitarias digitales, presentan una serie de inconvenientes que van más allá de su función comunicativa.Stop Rudio zaragoza es una de las entidades mas beligerantes con este tema , haciendo campaña informativas en sus redes sociales . esta asociación publica que desde una perspectiva urbanística, los Mupis digitales contribuyen a la
Contaminación visual y la pérdida de identidad urbana. Su alto consumo energético se traduce en una mayor huella de carbono, lo cual contradice los esfuerzos por promover la sostenibilidad en las ciudades.
Además, estos dispositivos generan residuos electrónicos de difícil reciclaje y, al favorecer a grandes marcas, desfavorecen al comercio local.
Para las personas, los efectos negativos también son significativos. La contaminación lumínica que emiten estas pantallas puede alterar el descanso y causar problemas de salud como migrañas, epilepsia e hipersensibilidad. Su brillo y movimiento constante pueden ser distracciones peligrosas para conductores y peatones, incrementando los riesgos de accidentes.
La publicidad invasiva y constante , junto con el potencial riesgo para la privacidad debido a la inclusión de sensores y cámaras, genera una sensación de agobio. Además, el ruido producido por la refrigeración de los equipos puede superar los decibelios permitidos por la normativa.
En conclusión, es crucial evaluar los costos ambientales, sociales y de salud que los Mupis digitales representan para Zaragoza. El debate sobre el equilibrio entre la modernización y la calidad de vida urbana debe incluir estos elementos para garantizar un desarrollo más sostenible y respetuoso con el entorno y sus ciudadanos.

