El Monasterio de Veruela volvió a convertirse ayer sábado en un marco incomparable para la música en directo con el tercer concierto del ciclo Veruela Verano, organizado por la Diputación de Zaragoza. En esta ocasión, el protagonismo recayó en la artista Queralt Lahoz, quien ofreció una actuación deslumbrante ante un público entregado.
Fusión, raíz y vanguardia en un escenario único
La cantante catalana desplegó su personalísima propuesta musical, en la que conviven de forma natural el flamenco, el hip hop, el R&B y los ritmos urbanos. Con una voz prodigiosa y una presencia escénica arrolladora, Lahoz hizo vibrar la iglesia del monasterio repasando los temas más emblemáticos de su repertorio y demostrando por qué se ha consolidado como una de las figuras más rompedoras y auténticas del panorama musical actual.
El público asistente disfrutó de un viaje sonoro lleno de sensibilidad, energía y reivindicación, que encajó a la perfección con la acústica y la atmósfera intimista que caracterizan a este certamen veraniego.
