Cinco años después, el alero internacional argentino regresa a la disciplina rojilla para capitanear el nuevo proyecto blanquillo durante las próximas dos temporadas.
El idilio entre Casademont Zaragoza y Nicolás Brussino (33 años, 2,05 m) escribe un nuevo capítulo. El club aragonés ha oficializado el acuerdo con el jugador de Las Parejas, cuya garra y carácter dejaron una huella imborrable en la ‘Marea Roja’ durante su anterior etapa en la capital aragonesa.
El regreso de los años dorados
Brussino formó parte de los momentos más brillantes de la historia reciente del club. En su primera etapa, fue pieza clave en el equipo que conquistó el histórico tercer puesto en la Liga Endesa (interrumpida por la pandemia) y, un año después, en la consecución de la medalla de bronce en la Basketball Champions League en la recordada Final Eight de Nizhny Novgorod.
Tras su salida de Zaragoza, el alero ha completado un lustro al más alto nivel en las filas del Gran Canaria. En la isla no solo se consolidó como uno de los exteriores más solventes de la ACB, sino que sumó a su palmarés el título de la Eurocup en 2023. Su última campaña en el campeonato doméstico avala su vigencia, firmando unos sólidos promedios de 10,8 puntos, 3,6 rebotes, 2,2 asistencias y 11,8 créditos de valoración por partido.
Experiencia internacional para el vestuario
Además de su contrastada trayectoria en clubes, Brussino aporta el peso de una carrera internacional de élite. Miembro destacado de la llamada «Generación de Recambio» de la Selección Argentina, el alero formó parte del combinado que se proclamó subcampeón del mundo en 2019, además de defender la camiseta albiceleste en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
Con esta incorporación, Casademont Zaragoza no solo recupera a un jugador diferencial sobre la pista por su envergadura y talento, sino a un líder querido por la afición para buscar de nuevo los puestos nobles del baloncesto nacional.
