Los ciudadanos y colectivos de Teruel se manifestarán el próximo 30 de junio a las 19:30 horas en la capital para exigir el fin del aislamiento ferroviario y la construcción del Corredor Cantábrico-Mediterráneo.
«Despertamos o estamos muertos»
La asamblea ciudadana, convocada por la Federación de Asociaciones Vecinales, la Plataforma en Defensa del Ferrocarril y el movimiento Teruel Existe, reunió a unos 40 representantes de distintos sectores locales y sindicales. Los portavoces alertaron del riesgo «dramático» de que la provincia quede definitivamente aislada y de que Zaragoza pierda su peso logístico estratégico.
Pepe Polo, presidente de las asociaciones vecinales, justificó la movilización ante la amenaza de que el tráfico ferroviario estatal se desvíe definitivamente por Lérida y Tarragona. Los convocantes acusan al Ejecutivo central de ceder al chantaje de Cataluña y abandonar el eje vertebrador aragonés.
El próximo lunes 15 de junio se celebrará una nueva reunión para cerrar el manifiesto e incorporar a ayuntamientos, partidos y sindicatos que aún no se han sumado.
Retrasos, cortes y «publicidad engañosa»
Manuel Gimeno (Teruel Existe) y Pedro Abad (Plataforma del Ferrocarril) denunciaron que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) realiza «publicidad engañosa» al vender las obras actuales de la vía convencional del siglo XIX como si fueran el auténtico corredor de altas prestaciones.
Durante el encuentro, señalaron tres grandes incumplimientos del Estado:
- Corte prolongado: La línea Zaragoza-Teruel-Sagunto lleva inoperativa más de un año por unas obras de mejora mal planificadas que acumulan cuatro años de retrasos. No hay fecha de reapertura prevista.
- Corredor fantasma: El proyecto del corredor de doble vía electrificada, anunciado en 2004, no ha superado las fases administrativas previas. «No hay absolutamente nada construido», subrayó Abad.
- Trazado obsoleto: Las obras actuales no contemplan la eliminación de pendientes ni nuevos trazados, lo que hipoteca la competitividad del transporte de mercancías desde el norte de Aragón hacia el Mediterráneo.
