Esta recreación histórica se prepara para trasformar el casco histórico bilbilitano del 18 al 21 de junio.
Hoy la Asociación Cultural Alfonso I El Batallador vive un gran día por lo que significa. Las Alfonsadas en su vigésimo primera edición se presentan a la ciudad con un programa ya cerrado y con los actores protagonistas con los papeles ya aprendidos.
A las 20.00 horas, en el Salón de Plenos de la Casa Consistorial de la plaza de España, donde comienzan los grandes momentos de la ciudad se presentará esta fiesta recreacionista. Es una cita cultural y turística que no sólo cuenta la historia de los bilbilitanos de una forma amena, sino que los sumerge en ella, haciéndoles vivir, entender el legado que la ciudad conserva.
Los organizadores de este gran evento y quienes con su participación lo hacen posible estarán junto al Caballero de Honor de esta edición. Es Javier Bona, historiador que desde hace años viene revelando la importancia de la población judía en Calatayud, e investigando sobre ese momento crucial para nuestro municipio por el contexto social, económico, político y cultural. Con su labor y su talante ha unido y conectado a personas, instituciones y entidades que en distintos ámbitos trabajan con un mismo objetivo; poner en valor Calatayud en la historia de Aragón y de España, generar orgullo por ello, y revitalizar y recuperar la parte más antigua de este municipio.
Junto a Bona mañana se presentan a la ciudad Antonio Duarte Lahuerta y Chus Gracia Becerril, que encarnarán al rey Alfonso I El Batallador y a la reina Urraca, Fernando Vicente Galve y Pilar Sánchez Chueca, el gobernador y gobernadora musulmanes.
Desde la Asociación Cultural Alfonso I El Batallador, al frente de la que está José Luís Frisa, se anima a los vecinos y visitantes a implicarse en la fiesta y a divertirse en ella, a salir a las calles para ver los desfiles, recreaciones teatrales y conciertos.
La programación incluye actividades para todas las edades de manera que además de la fusión cultural que se recreará, se vea también un mezcla de generaciones rememorando el año 1120 cuando El Batallador reconquistó Calatayud y se inició un periodo de crecimiento de esta localidad que llegó a tener su propio fuero.
