La alcaldesa Natalia Chueca ha encabezado la representación de la corporación municipal en la Procesión General del Santo Entierro de Zaragoza. Se trata de la de mayor trascendencia popular de todas los que se celebran durante la Semana Santa, estando íntimamente unida a las vicisitudes históricas de Zaragoza. Es un auténtico Vía Crucis esculturado que representa la totalidad de los misterios de la Pasión de Cristo. Su organización es competencia de la Muy Ilustre, Antiquísima y Real Hermandad de la Preciosísima Sangre de Cristo y Madre de Dios de Misericordia y en ella participan todas las cofradías zaragozanas. Recorre 4 kilómetros, participan 25 cofradías y 44 pasos.
El encargado de coordinar todo el transcurso de la procesión es el Cetro General, cargo que es desempeñado por uno de los cincuenta hermanos receptores de la Sangre de Cristo siguiendo un riguroso orden de antigüedad, por lo que podemos asegurar que se ocupa este puesto una única vez en la vida. La mayor espectacularidad de la procesión radica en poder ver una tras otra las diferentes cofradías, cada una con su estilo y peculiaridades diferentes, portando sus pasos y tocando sus instrumentos con sus toques característicos. Nos encontramos ante la mayor concentración de tambores y bombos en una procesión que se da en toda España.
El corazón de la procesión es la carroza del Santo Sepulcro donde reposa el Santo Cristo de la Cama. Esta venerada imagen es la única que sobrevivió a Los Sitios. Posteriormente se han ido incorporando a la Semana Santa otras imágenes de mayor antigüedad pero que no fueron concebidas originalmente como procesionales. Se trata de una imagen articulada y de poco peso, ya que con ella se escenificó, hasta 1834, la ceremonia del Descendimiento de la Cruz

