Esta mañana ha llegado desde Huérmeda una imagen que cede el barrio para decorar la Casa Consistorial.
Quedan tres días para que se inicien las fiestas de San Roque y va tomando color el corazón de Calatayud en el que todo empezará.
La parroquia de Huérmeda como ya hiciera el año pasado ha cedido para estos días una pequeña talla de San Roque. Junto con el delegado de alcaldía de ese barrio llegaba al zaguán de la Casa Consistorial esta imagen que luce junto al mural que pintó Mariano Rubio.
Aquí esperará la llegada del protector de la peste que portan los miembros de la cofradía y que bailan, aplauden y esperan los miles de peñistas que se concentren.
El domingo este San Roque, con un simpático sombrero volverá a Huémeda tras haber vivido temporalmente en ese espacio de Calatayud y en los días en los que es más transitado.
