La presión demográfica urbana marca la convivencia escolar zaragozana, que además asume prácticamente la totalidad de los expedientes por actividad de bandas juveniles.
El análisis interno de los datos del Observatorio de la Convivencia del curso 25-26 para Zaragoza muestra un escenario donde la capital actúa como un gran embudo de las incidencias escolares de la provincia. La concentración urbana dicta el ritmo de los expedientes del Equipo de Orientación Educativa, dejando al resto de municipios zaragozanos en un segundo plano estadístico.

La capital concentra la problemática central
El peso demográfico de Zaragoza ciudad arrastra la inmensa mayoría de los conflictos de convivencia grave y de las crisis de salud mental de la provincia:
- Acoso Escolar: El 69% de los protocolos abiertos en los centros zaragozanos corresponden a la capital , limitándose las incidencias en el resto de la provincia a un 31%.
- Ideación Suicida: De todos los casos detectados en la provincia por riesgo suicida, el 70% tienen lugar en aulas de la capital , frente al 30% del resto de municipios.
Un escenario netamente urbano para la violencia grave La concentración es aún más evidente al observar los datos de violencia de género, violencia sexual y, muy especialmente, la proliferación de grupos violentos. El entorno escolar zaragozano aglutina el 84% de todos los expedientes abiertos en Aragón por prevención del riesgo de pertenencia o por víctimas de bandas juveniles.
En cuanto a la violencia de tipo sexual y machista, la dinámica interna se mantiene: la abrumadora mayoría de los 65 casos de violencia sexual y los 7 protocolos por violencia de género directa hacia la alumna reportados en su territorio reflejan los desafíos de gestionar la convivencia en un tejido escolar de alta densidad urbana.
